
Artritis en perros y gatos: por qué le cuesta moverse y cómo aliviarlo
18 de julio de 2026 · Equipo Suplevet
Si tu mascota ya no salta al sofá como antes, tarda más en levantarse después de dormir, o cojea después de caminar un rato, es fácil pensar "ya está grande, es normal". Pero ese dolor articular tiene una causa concreta, y hay formas reales de aliviarlo desde la alimentación.
Por qué aparece el dolor articular
La artritis y la osteoartritis son procesos inflamatorios crónicos en las articulaciones: el cartílago se desgasta, la articulación se inflama, y cada movimiento se vuelve más doloroso. Es más frecuente en mascotas mayores y en razas grandes, pero también aparece por sobrepeso o desgaste acumulado con los años.
Lo que convierte esto en un problema progresivo es el círculo que se arma solo: la articulación duele, la mascota se mueve menos, al moverse menos pierde el músculo que estabilizaba esa articulación, y con menos músculo la articulación queda más expuesta y duele más. Romper ese círculo — no solo calmar el dolor puntual — es de lo que trata el manejo a largo plazo.
La evidencia en perros (Bauer, 2007) muestra que los ácidos grasos omega 3, especialmente el EPA administrado directamente en la dieta, son más efectivos para reducir la inflamación articular que depender de que el organismo los sintetice por sí solo. Un artículo de Royal Canin Vet Focus sobre sarcopenia en perros sénior también señala al omega 3 como parte clave del manejo nutricional de la osteoartritis en esta etapa.
En gatos casi nunca se ve como cojera
Este es el punto donde más casos se pasan por alto. La artrosis es muy frecuente en gatos mayores, pero un gato con dolor articular rara vez cojea: es un animal diseñado para no mostrar debilidad, y compensa hasta que ya no puede. Lo que sí cambia es su comportamiento:
- Salta menos, o salta en dos tiempos. Antes subía de un movimiento a la repisa alta; ahora usa la silla como escalón intermedio, o directamente dejó de subir.
- Empezó a hacer sus necesidades fuera de la caja. Muchas veces no es un problema de conducta: es que entrar y salir de una caja de bordes altos le duele.
- Se acicala peor. El pelo del lomo y de la base de la cola se ve descuidado o apelmazado, porque girarse para alcanzarlo le molesta.
- Está más huraño o irritable. Rechaza que lo carguen o lo toquen en ciertas zonas, y duerme más horas al día.
Si tu gato es de interior y pasa mucho tiempo sin moverse, el cuadro suele ir de la mano del sobrepeso y la inactividad — hay más sobre eso en los 5 problemas del gato de interior.
Lo que más ayuda no es un suplemento
Conviene decirlo aunque no favorezca la venta: en osteoartritis, la medida de mayor impacto es el control del peso. Cada kilo de más es carga adicional sobre articulaciones que ya están dañadas, y bajar el exceso de peso mejora la movilidad más que cualquier otra intervención aislada.
La segunda medida de mayor impacto es el manejo del dolor indicado por un veterinario. Existen antiinflamatorios de uso veterinario, y hoy también anticuerpos monoclonales específicos para el dolor de la osteoartritis, que cambian por completo la calidad de vida de un animal con artrosis avanzada.
El soporte nutricional entra como acompañamiento a largo plazo de esas dos cosas, no como reemplazo. Un omega 3 no sustituye un analgésico en un animal con dolor activo.
Nunca le des antiinflamatorios de humanos
Es la causa de intoxicación doméstica más frecuente y evitable en mascotas con dolor, y la razón por la que vale la pena decirlo en mayúsculas:
- El ibuprofeno provoca úlceras gástricas y daño renal en perros y gatos, incluso en dosis únicas.
- El paracetamol es letal para los gatos. Un gato no puede metabolizarlo; una sola tableta puede matarlo. En perros tampoco es seguro sin indicación veterinaria.
- La aspirina no es inocua y no debe darse por cuenta propia.
Si tu mascota tiene dolor, la salida es la consulta, no el botiquín de casa.
Qué pasa si no se atiende
- La inflamación no tratada acelera el desgaste del cartílago.
- Menos movimiento significa menos masa muscular, lo que sobrecarga aún más las articulaciones. El mecanismo está desarrollado en pérdida de masa muscular en perros mayores.
- El dolor crónico afecta el ánimo y la calidad de vida diaria de la mascota.
Qué puedes cambiar en casa hoy
- Pon superficies con agarre. El piso de cerámica o porcelanato es el peor enemigo de una cadera con artrosis: resbalar duele y genera miedo a moverse. Alfombras o corredores en las rutas que más usa cambian mucho.
- Rampas y escalones. Para el sofá, la cama o el auto. Evitan el impacto del salto, que es donde más se castiga la articulación.
- Ejercicio regular y de bajo impacto. Caminatas cortas y frecuentes en terreno parejo mantienen el músculo. Lo que hay que evitar son las sesiones intensas de fin de semana tras cinco días de sofá.
- Cama gruesa y en zona templada. El frío y la humedad de Lima empeoran la rigidez matinal, y una cama delgada sobre piso frío la empeora más.
- Para gatos: caja de arena de bordes bajos. Cambio mínimo, efecto inmediato en los casos de "se hace fuera de la caja".
- Uñas cortas. Las uñas largas alteran la postura de la pata y agravan la carga sobre la articulación.
Cómo Suplevet ayuda a mejorar la movilidad
- DHA y EPA (omega 3): antiinflamatorios naturales que ayudan a reducir el dolor articular y mejorar la movilidad en perros y gatos mayores.
- Calcio, fósforo y magnesio: esenciales para mantener la fortaleza ósea que sostiene cada articulación.
- Proteína de suero lácteo: mantiene la masa muscular que protege y estabiliza las articulaciones al caminar.
Sobre la fuente de omega 3, hay una diferencia que sí decide el resultado: el EPA de origen marino no es intercambiable con el omega 3 de origen vegetal, y en perros la conversión es muy pobre. Está explicado con el estudio correspondiente en omega 3 de pescado vs. linaza.
Cuándo ir al veterinario
- Cojera que aparece de golpe, o que empeora en días
- Se niega a apoyar una pata por completo
- Dolor al tacto, hinchazón o calor en una articulación
- Rigidez que no cede después de los primeros minutos de movimiento
- En gatos: dejó de saltar, se acicala peor o empezó a hacer sus necesidades fuera de la caja
- Cambios de carácter, agresividad al tocarlo o que se esconda
El dolor articular no tiene por qué ser "parte de envejecer"
Con el manejo correcto — peso controlado, analgesia adecuada y soporte nutricional sostenido — muchas mascotas recuperan movilidad y ganas de jugar que parecían haber perdido. Suplevet en 150 g o 250 g aporta estos ácidos grasos y minerales en cada dosis; la cantidad según el peso está en la tabla de dosis.
Referencias: Bauer JE. "Responses of dogs to dietary omega-3 fatty acids." J Am Vet Med Assoc. 2007;231(11):1657-1661. / Kopke MA. "Sarcopenia y control de peso en el perro sénior." Vet Focus Royal Canin, 2023.